Reseña del álbum Stationary Traveller de Camel (1984)

Si alguien quisiera reclamar que he decidido analizar una parte tan desconocida del trabajo de Camel, estaría en todo su derecho de hacerlo. Sepa que nada me detendrá de analizar esta pieza inusual de la mano de Andrew Latimer, uno de los músicos más representativos del rock progresivo británico.

Una cosa es clara: los ochenta no fueron la mejor década para Camel. Con casi absoluta seguridad lo fueron los setenta, donde lanzaron álbumes como Mirage (1974), The Snow Goose (1975) y Moonmadness (1976). En la década de los ochenta se encuentran algunos de sus discos menos comerciales, como podrían ser Nude (1981), The Single Factor (1982) o el mismo que fundamenta esta reseña. A modo personal los tres me resultan realmente atractivos, pero los números no los acompañan de la misma manera.

Si uno revisa el booklet del viajante estacionario, se encuentra con que gran parte de los instrumentos (sino la mayoría) fueron tocados por Andy. Camel vivía un período difícil en que su formación no estaba definida. Muchos de los músicos que formaron parte de este álbum fueron de sesión. Entre ellos se destaca la participación de Chris Rainbow, quien aporta con las voces en Cloak and Dagger Man y Long Goodbyes. 

Stationary Traveller es un álbum conceptual referido al amor que viven dos jóvenes que se encuentran separados por el muro de Berlín. Todas las canciones, excepto After Words, fueron escritas por Andy Latimer y Susan Hoover.

Un boceto de la carátula del álbum. Extraído desde la cuenta de MahyarMehdikhani en DeviantArt.

Comienza con Pressure Points (nombre que me recuerda el álbum grabado en directo ese mismo año), que es un instrumental de poco más de siete minutos que nos introduce en la atmósfera musical del álbum. Refugee es una pieza relativamente sencilla, donde se comienza a relatar la historia de estos dos jóvenes enamorados. Las letras comienzan haciendo referencia a la eventualidad de la construcción del muro que dividiría Alemania. «I don’t wanna be a refugee, I just want a simple guarantee (No quiero ser un refugiado, solo quiero una simple garantía)» forma parte del coro de esta canción. Vopos es una pieza hermosa, se ajusta perfecto a la línea que viene siguiendo el disco hasta ahora. «A high barricade, the price too high to pay (Una gran barricada, el precio a pagar es demasiado alto)», es un extracto de la letra.

Cloak and a Dagger Man me parece una de las canciones menos melancólicas del álbum, al menos en cuanto al ritmo musical. Aquí hace su primera aparición Chris Rainbow (quien, por cierto, falleció a principios de este año), que hace gala de su adecuado desempeño vocal, sobre todo en los tonos altos. Stationary Traveller, la pieza instrumental que titula el álbum, es una de las que mezcla más progresivamente la aparición de distintos instrumentos. Se escucha un instrumento de viento, en específico una zampoña, que a Andy se le da muy bien. Otra parte que destaca de esta pieza, es el solo de guitarra en manos del mismo músico. West Berlin fue por mucho tiempo una de mis piezas favoritas de este álbum.

Fingertips es aparentemente un poco más pop que el resto de las canciones del disco. Sin embargo, cuando aparece ese solo de saxofón hacia el final, se vuelve bastante interesante. Missing y After Words, son dos instrumentales que para mi gusto solo vienen a prolongar la duración del disco. Sin embargo, Long Goodbyes es una de las canciones melancólicas del disco con más sentimiento de por medio. Se que si la escuchas estarás de acuerdo conmigo, porque realmente comunica lo que pretende: demostrar lo dolorosas que resultan las despedidas largas. Chris Rainbow se vuelve a lucir en la voz y Andy en la guitarra y la flauta. 

En síntesis, Stationary Traveller es un disco que, como todos, tiene sus altos y sus bajos, pero para ser un trabajo mayoritariamente compuesto por Andrew Latimer en solitario, merece ser destacado. Lo evalúo con un 8/10.

Dato friki: Esta entrada fue recuperada desde la base de datos del blog Progresivo.cl que por algún tiempo llevamos junto a un grupo de amigos melómanos, pero que ya no existe.

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